Mujer y Madre

Conéctate con tu pareja

Por: @programacasa2

Después de la llegada de los hijos hay parejas que en vez de unirse se distancian, creando una desconexión. Es una situación que la madre ni el padre desean, sino que se da como consecuencia del nuevo rol que enfrentan. De ahí la esencial importancia del diálogo desde el noviazgo sobre este y otros temas que formarán parte de una agenda familiar durante toda la vida.

Procrear un hijo debería ser una decisión consensuada, asimismo el abordaje de estos detalles en una franca conversación a fin de unificar criterios sobre su educación. Estos acuerdos determinados en un tiempo propicio, sin emociones ni presiones del momento son los que sustentan una convivencia armoniosa, conectados en comprensión ante esta novedosa y bendecida realidad.

El matrimonio inicia con 2 personas, un hombre y una mujer que se enamoran. Luego llegan los hijos que crecerán y en un ciclo natural, legítimo y saludable se marcharán a protagonizar su propia historia. Entonces, los casados se dan cuentan que son 2 en una casa, qué hacer ahora?

Hay una versión sustentada por terapeutas familiares que comparten la idea de qué LA PAREJA DEBE SER LA PRIORIDAD. Y ustedes dirán, pero… y los hijos? Recuerda que has creado una conexión con tu pareja desde aquel momento que formalizan el amor mutuo por el matrimonio. Con quién hiciste alianza? Siempre amarás a tus hijos, pero el cordón umbilical se desprende por ley de vida y se aplica en los diferentes ámbitos en la medida que los hijos desarrollan procesos de independencia.

Las Sagradas Escrituras expresan: “dejará el hombre a su padre y a su madre se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne”. Con tu esposo y esposa estarás conectado mientras tengas aliento de vida, hay un compromiso amoroso de compañerismo.

Aquí 2 razones fundamentales por las que debes conectar con tu pareja:

1. Regala seguridad a tus hijos. El amor que demuestras a tu pareja producirá confianza en tus hijos. Cuando se prioriza el vínculo matrimonial se consolida la relación filial.

2. El ser humano nació libre. Aunque los hijos son carne de nuestra carne, su existencia es un regalo divino, únicamente los objetos tienen propietarios. Le demuestras amor sano cuando le guías en la toma de sus propias decisiones. Desde la infancia ellos podrán escoger sus colores favoritos, los sabores de helado que prefieran y cuando se enamoren tendrán la confianza de buscar el consejo de padres conectados en sabiduría, que han dado ejemplo de una dinámica familiar basada en respeto y consideración.

Consejos para mantener o reestablecer la conexión de la pareja cuando llegan los hijos

1. Escapadas periódicas. Resulta innegociable un tiempo a solas, él y ella fuera de la rutina. Una agenda matrimonial siempre debe tener espacio y tiempo para reconectar con el romanticismo, redescubriendo versiones mejoradas de la luna de miel.

2. Halagos y modales a la orden del día. El ser humano se retroalimenta de los reconocimientos por más sencillos que parezcan, “qué deliciosa la cena mi amor, muchas gracias”. Cuando admiras a tu pareja delante de los hijos estás impartiendo satisfacción a quien recibe el halago y una gratificante lección a tu prole. Resulta maravilloso una cotidianidad familiar con códigos de cortesía, demostrando formación hogareña en principios y valores. Es decir que el uso de un lenguaje considerado con términos de “por favor, permiso, muchas gracias”, sean naturales.

3. Planificar actividades juntos. Una condición esencial para mantener la conexión de la pareja es compartir pasatiempos que ambos disfruten: aeróbicos, leer, nadar, ver películas, cocinar, entre otras.

4. Propiciar el contacto físico. Los compromisos diarios pudiesen afectar la unión matrimonial. Hay detalles efectivos que conservan la conexión entre esposo y esposa como un beso al salir de casa, un abrazo al regresar, tomarse de la mano, llevarle cocaleca a la boca de tu pareja mientras ven una película. Por el afán cotidiano quizás es imperceptible la lejanía que pudiese crear las responsabilidades de una mujer que es madre y un hombre que es padre. ¿Cuánto tiempo tienes sin ver a los ojos a tu pareja? Sin embargo, antes el tiempo era corto para contemplarse el uno al otro. La desconexión se produce de manera paulatina pero con el paso del tiempo el contacto físico en la pareja disminuye. El tacto en una relación de pareja es fundamental.

5. Reír. Cuando hay un recién nacido es normal escuchar el llanto del bebé. Papá y mamá en esa tensión de hacerlo todo perfecto instauran un cuartel donde predomina la disciplina frente al deber. A veces hasta se crea una competencia de quien lo hace mejor. En ese juego al asecho impera la intolerancia y el hogar se torna frío. Lo que debería ser la mayor alegría se ha robado la risa del hogar. Una actitud sensata es recordar que papá y mamá ya eran un equipo antes de la llegada de su hijo, que con frecuencia reían juntos, significa que nada ni nadie debería entorpecer una alianza tripartita: Hombre, Dios, Mujer. Aprendamos a reír de algunas travesuras de los chicos.

6. Usa la tecnología a favor de la relación. Conectarnos con la virtud de las redes sociales es valorar la amistad con tu pareja. Envíale un mensaje por Facebook: “Hola amor, que tengas un excelente día”, “Buen provecho. Te extraño”, “Esta noche los niños deben ir a la cama temprano”. Son acciones simples que aportan vitalidad a la relación.

Cómo pueden andar juntos si están en desacuerdo? Recupera la conexión y si la tienes, fortalece el vínculo amoroso dedicando tiempo y tomando la decisión de aplicar estas sugerencias a tu relación de pareja.