Niño Pequeño

El frenillo puede afectar el habla del niño/a


El frenillo es un tejido debajo de la lengua, que tienen casi todas las personas de manera normal. Existen también frenillos en las encías y entre los labios. Al igual que cualquier otro frenillo, los frenillos bucales sirven como barrera de los órganos para que no se desplacen de su lugar normal, como es el caso de la lengua, por ejemplo.

El frenillo se convierte en un obstáculo cuando es muy corto y mantiene la lengua pegada al piso de la boca.

Durante los primeros 5 años de vida, Si el frenillo es corto, los movimientos de la lengua quedan condicionados y restringidos provocando en ocasiones trastornos alimentarios por déficit en la succión y exceso de salivación, más no presenta dificultades en el habla.

Después de los 5 años, esta condición afecta la pronunciación del sonido como {l}, {r}, {rr}. También presenta  dificultad para sacar la lengua, tocarse el labio superior con la punta de la misma y para tocar un instrumento de viento.

Muchos especialistas recomiendan operarlo durante los primeros meses de vida, con el propósito de ayudar a que la lengua se extienda bien y restablezca sus funciones normales. Pero hay otros que opinan lo contrario, ya que en la mayoría de los casos, la banda fibrosa se estira con el crecimiento y permite el funcionamiento normal de la lengua, por lo que cada caso debe ser evaluado de forma individual.

El corte del frenillo debe realizarlo un odontólogo, ya que en sus cercanías hay arterias, venas, nervios, glándulas y pequeño conductos fáciles de lastimar.

Si el frenillo, también conocido como anquiloglosia o lengua anudada, interfiere con la articulación, el niño debe ser referido a un patólogo del habla y lenguaje. Si no muestra problemas de articulación, no sería candidato a la corrección quirúrgica.

 


Fuente: Salud al día